Esta intervención intenta recuperar la configuración original de un inmueble con distintas fases de ampliación.
El conjunto vuelca su mirada hacia un jardín interior (catalogado por el PEPRI Albaycín) convertido a día de hoy en un mar de escombros y alguna vegetación en mal estado de conservación. Sin duda, este descuidado elemento, es uno de los más importantes del conjunto, y gran parte de la propuesta se centra en su recuperación y en las relaciones que las edificaciones que les rodean puedan llegar a tener con éste.
En planta baja las estancias “de día” se posicionan perimetralmente al jardín a través de una secuencia de espacios que intentan respetar al máximo el juego de alturas y niveles existentes, los cuales que van marcando la secuencia de ampliaciones que la edificación original fue sufriendo a lo largo de su vida.
En el resto de plantas se ubicarán estancias “de noche”. En planta primera, se recuperará un mirador con vista a la muralla nazarí.